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viernes, 23 de enero de 2026

Metallica - Metallica (1991)

ANTECEDENTES E INTRODUCCIÓN.
Debería empezar diciendo que Metallica no es exactamente de mis bandas de cabecera, lo cual no quiere decir demasiado salvo que hay un puñado de grupos que me gustan más y a los que recurro con más asiduidad. Evidentemente ello no significa que no disfrute con su música, porque de hecho sí lo hago espoleado por la curiosidad, y la convicción de que cuantos más géneros toques, más te diviertes.

Empecemos por los elementos más sencillos. El nombre, por ejemplo. La denominación precisa del disco, al ser epónimo, es sencillamente “Metallica”, si bien por las tonalidades negras de la portada, que son casi absolutas salvo el logo de la banda y una serpiente de la que luego hablaremos, ha sido conocido desde siempre como “The Black Album”. Es decir, como ocurre con el “White Album” de los Beatles, pero cambiando colores.

Es un disco relativamente divisivo. Metallica comienzan a dejar atrás el trash metal de velocidad galopante y estructuras largas y complejas, por un formato de canción más convencional y cercano al heavy metal usual. No es una retractación completa, y aún quedan rescoldos de trash metal, pero sin duda este disco es más accesible. Hecho que quizá no gustó demasiado a los fans de primera hora, o a los más devotos del trash. Indudablemente singles como “Nothing else matters” o “Enter Sandman”, que tuvieron una buena rotación, ayudaron a aumentar la popularidad de los angelinos. Dado su sonido relativamente accesible (la cosa sigue sonando fuerte), y la popularidad general de algunas canciones, esta obra quizá sea la más adecuada para iniciarse en Metallica, o para realizar una escucha selectiva de la banda.

Como todas las referencias anteriores son tótems adorados por los amantes del metal, conviene que los mencionemos. Nos estamos refiriendo a “Kill’Em All” (1983), “Ride The Lightning” (1984), “Master Of Puppets” (1986) y “…And Justice Fot All” (1988). 4 discos venerados, favorablemente unánimes en sus críticas, y de gran influencia. Tampoco es que sea una fase pétrea de decibelios a velocidad supersónica, hay dentro de ellos cierta evolución. Muchas canciones clásicas provienen de esta época: “The four horsemen”, “Fade to black”, “Creeping death”, Master of puppets”,“Battery”, “One”… Un suceso importante en la historia de la banda fue la muerte del bajista original Cliff Burton, a causa de un accidente de autobús en plena gira por Suecia en 1986. Su figura es la de un músico de culto, que muchos asocian a la mejor época de la banda.

En esta transición Metallica contaron con el productor Bob Rock, que también trabajó con Bon Jovi o Aerosmith entre otros. Se trata de una figura controvertida en la medida de que sus producciones tienden hacia un enfoque más comercial y suele ser acusado de vender la esencia de las bandas a cambio de un mayor éxito. En cuanto al sonido del disco, asumiendo la premisa principal de que es más accesible, no suena nada mal, aunque supongo que ya es cosa de la perspectiva con que se miren los géneros. Aun así, los desacuerdos y discusiones con la banda fueron constantes.

La formación de la Metallica la constituían James Hetfield (voz, guitarra rítmica, y ocasionalmente guitarra principal), Lars Ulrich (batería), Kirk Hammet (guitarra principal) y Jason Newsted (bajo).

Se tratan de un disco muy disfrutable, y pesar de rebajar el tono barroco de las obras anteriores, tengan en cuenta que la duración se va hasta los 62 minutos y pico divididos en doce canciones. Procedemos al análisis.

ANÁLISIS DEL DISCO.
1. “Enter Sandman”: El inicio es auténticamente de lujo, y lo constituye uno de los clásicos absolutos de la banda. La forma en que entran poco a poco las guitarras, y la sección rítmica, hasta que se forma el riff principal (que encima es pegadizo) es una apisonadora. La canción posee una melodía muy directa y un buen estribillo, además de un solo bastante majo, sin un virtuosismo excesivo. Me parece un buen equilibrio entre potencia y cierta accesibilidad y puede que sea, en su espíritu, una buena representación del disco. Fue el single de presentación y no falta en ningún concierto de Metallica. La letra habla de las pesadillas infantiles, y el tal Sandman es un personaje del folklore europeo que trae los sueños a los niños.

2. “Sad but true”: Esta canción es más cadenciosa, marcada y sinuosa. Sin tener el poderío del primer tema, tiene algo doloroso que le añade intensidad emocional. Haciendo un poco de esfuerzo puede recordar a Black Sabbath, por ese toque “arrastrado” y decadente. No está nada mal. La canción habla del lado oscuro de una persona tomando el control, y puede que se base en la película (por cierto, recomendable, además de inquietante) “Magic” (1978). Fue el quinto y último single, ya tardío, allá a principios de 1993.

3. “Holier than thou”: Los ritmos rápidos y los agresivos riffs de guitarra remiten al pasado trash metal de Metállica. Es la canción más corta del disco, pero concita una poderosa descarga eléctrica. En un primer momento se pensó que podía ser single, pero se desechó ante el potencial de otras canciones.

4. “The urforgiven”: Junto con “Nothing else matters” la balada del disco. El primer minuto tiene una introducción con guitarra española que casi parece (vagamente) flamenco, mezclado con una sonoridad de espagueti western. A partir de ahí cogen fuerza las guitarras eléctricas, y no deja de ser curioso que las partes más aguerridas sean las estrofas y la más lenta y melancólica sea el estribillo, ya que normalmente suele ser al revés. Buen punteo de Kirk Hammett. La sensación de desaliento y desánimo está bien lograda. La letra hablaría de la lucha de una persona por mantener su individualidad contra las imposiciones grupales o de la sociedad. Fue segundo single y entra en la categoría de clásicos de Metallica.

5. “Wherever i may roam”: Metallica se esfuerzan en hacer una buena presentación del riff principal. Primero con una intro misteriosa con sitar y aires orientales, luego entran unas guitarras de ritmo pesado y lento, para pasar a otras guitarras huracanadas en forma de soberbio e imparable riff. Una de las composiciones más potentes del disco, que además amerita una melodía vocal pegadiza (dentro de lo que cabe) y no se hace repetitiva a pesar de durar 6 minutos y 44 segundos. Fue cuarto single del disco y la letra habla de estar continuamente en la carretera de gira, lo que da la sensación de no tener un hogar fijo.

6. “Don’t tread on me”: Más arrastrada que rápida, la canción cabalga a lomos de la batería de Lars Ulrich y los riff de James Hetfiled. Hay como un cierto aire marcial y pétreo, aumentado por algunos momentos vocales algo guturales El título de la canción hace referencia a la Bandera de Gadsden, donde aparece también la serpiente enroscada que hay en la portada del disco. Este símbolo data de los tiempos del siglo XVIII, y en concreto de la Revolución Americana, y hoy día suele representar el libertarismo, y cierta tendencia conservadora. La banda había escrito con “…And Justice For All” un disco antisistema y contestatario. Pero en este otro quisieron dar una versión positiva de su país, según el propio James Hetfield. Alguna parte de la letra se ha considerado como militarista, lo cual sería una contradicción con “One” de su anterior disco, inspirada en la película “Johnny Cogió Su Fusil”. En cualquier caso, la banda siempre ha dicho que lo suyo no es hacer proclamas políticas. Al principio del tema se escucha brevemente un fragmento de la canción “America” de “West Side Story”.
7. “Through the never”: Una de las canciones más directas, sencillas y cañeras del disco Puede recordar en algo a la épica trash de Metallica. A pesar de que tiene algún cambio de ritmo entre la mitad y el final de la canción, no es de los cortes, más destacados del disco y va a machamartillo con poco más que ofrecer además de un buen chute de energía.

8. “Nothing else matters”: La canción de Metallica más conocida por el público en general, parada habitual de radiofórmulas como Rock FM, o incluso de los 40 Clásicos, y versionada en diferentes estilos (me acuerdo de la versión de Lucie Silvas en 2004). La veo como una “Stairway to heaven” de los años 90, y quién sabe si “La chispa adecuada” de Héroes del Silencio participa en esta genealogía. La canción, ya saben, empieza con unos delicados acordes acústicos, reforzados después por la batería en un crescendo que conduce a un bombástico punteo de guitarra. La canción es ciertamente bonita, y es un género, el de las baladas heavy, con bastante aceptación del público generalista. La canción no desmerece su estatus, y aunque nos la sepamos acorde por acorde no molesta escucharla una vez más. James Hetfield la compuso, en principio, para él mismo, sin intención de dársela a la banda y habla de encontrarse lejos de casa (girando o grabando) y de las personas que quieres. En concreto, según parece, pensaba en una novia de entonces. Fue el tercer single del disco.

9. “Of wolf and man”: Y vuelta al heavy puro y duro, de riffs ásperos y ritmos potentes y, en este caso, algo machacones. Es de las canciones directas del álbum como por ejemplo “Holier tan thou” o “Through the never”. Tiene un toquecillo amenazante que marida bien con la letra en tanto en cuanto habla de una especie de transformación en hombre lobo; algo así como una vuelta a los orígenes salvajes del hombre.

10. “The god that failed”: Un medio tiempo oscuro y emotivo. Comienza con una buena armonización de batería y bajo (en este disco se escucha más el bajo que en el anterior, donde era casi inaudible) al que suceden unos riffs sucesivos e hipnóticos. Melódicamente es un tema sólido y el punteo de rigor está bastante bien. Es una canción dolorosa que habla de la muerte de la madre de James Hetfiled, debido a que rechazó un tratamiento contra el cáncer en base a las creencias del grupo de la Ciencia Cristiana. Hetfield hace una de sus interpretaciones más emotivas del disco.

11. “My friend of misery”: Presencia inicial también del bajo, que acompaña a unas guitarras lentas, rasposas y oscuras, El tempo se acelera un poco al entrar James Hetfield a cantar. Es una especie de medio tiempo reforzado, donde las guitarras, más que el trote de acordes, buscan causar una sensación de decadencia. Hay un intermedio instrumental e incluso, en cierto modo, ambiental. De hecho, es una de las canciones del disco donde Metallica más se explayan instrumentalmente. Cosa que se nota, pues en principio iba a ser un largo tema instrumental, en la onda de “Orion” o “To live is to die” (aunque ésta tiene una parte recitada) de anteriores discos. Finalmente, Hetfield acabó añadiendo letra y voces.

12. “The struggle within”: Para poner el punto final al disco Metallica decidieron echar toda la carne al asador y acabar con un huracán heavy. Se trata de una canción rápida, emparentada con el trash metal; resulta fulgurante vocal e instrumentalmente. Es un buen cierre en el sentido de que acabamos en una nota alta, llena de energía, aunque más allá de eso no hay nada particularmente memorable. No obstante, siempre queda la habilidad de Metallica para canciones como ésta. La letra habla de una especie de lucha interior con algún material oscuro. Ya sea en forma de ansiedad, depresión, etc.

RESULTADO, CONCLUSIONES Y REFLEXIONES.
El quinto disco de Metálica es la bisagra entre la notoriedad de un grupo en una escena, que vendría a ser en este caso la del trash metal, y la fama global que dan los puestos altos en las listas, y las múltiples difusiones en las emisoras, Es comprensible; evidentemente se trató de un sonido más comercial, más accesible y abierto. Ninguna de esas cosas por sí mismas confirman, no obstante, la debacle artística o la invalidez de la música. No soy particularmente fan del trash metal, y prefiero (a modo de ejemplo) el hard setentero, pero este “The Black Album” puede ayudar a los que tampoco son muy afectos al género a hacer una incursión dentro del repertorio de la banda y de ahí ir ampliando horizontes. Pero no solo hay que contemplar una visión utilitarista, el disco como tal creo que es sólido musicalmente.

Mucho más alejados del trash metal están “Load” (1996) y “Reload” (1997), que incorporan blues, country, rock alternativo, rock sureño, hard rock... Esto enardeció a algunos seguidores y ambos discos estuvieron lejos de tener una crítica generalmente positiva. La valoración fue mixta, de un lado alabando el aperturismo de la banda, del otro los nostálgicos de las abrasiones trash ochenteras. Yo personalmente estoy más cerca de los primeros. Además, pienso en los singles de esa época como “Hero of the day”, “Until it sleeps” o “The memory remains” y me parecen buenas canciones.

Un nuevo disco de estudio tardó en llegar, pero entretanto Metallica lanzó “Garage Inc” (1998), un disco de versiones con canciones de Lynyrd Skynyrd, Nick Cave and the Bad Seeds, o Black Sabbath. Como singles lanzaron “Die, Die, My Darling” de The Misfits y “Whiskey in the Jar” de Thin Lizzy (a partir de una canción tradicional).

Tras el disco de versiones llegó uno en directo, que además incluía el acompañamiento de la Sinfónica de San Francisco, con Michael Kamen a la cabeza. Hablamos de “S & M” (1999), que aportó la curiosidad de ver a una banda de heavy metal acompañada de una sinfónica, en una peculiar fusión con la música clásica.

Y hubo que esperar hasta 2003 para un disco de estudio, con críticas mixtas tirando a malas. Era como un regreso a los sonidos más agresivos de la banda, pero en la onda del nu metal en lugar del trash metal. Como singles, entre otras, la canción título o “The unnamed feeling. Para la gira Robert Trujillo (ex Suicidal Tendencies) entró como nuevo bajista en sustitución de Newsted.

Resumiendo a partir de aquí diremos que hubo documentales, directos, y algunos discos de estudio por el camino, como el más cercano al trash”Death Magnetic” (2008) el disco doble “Hardwired… To Self-Destruct” (2016) y finalmente “72 Seasons” (2023).

“Metallica”, o “The Black Album” si lo prefieren, es un disco al que encuentro equilibrado, sólido y cercano a un momento de transición, pero que pisa con pie firme y sin demasiadas dudas. Tengan en cuenta, de todos modos, que cuando decimos que es más accesible que otros discos, hay que hacer el matiz de que sigue siendo más de una hora seguida de heavy metal con lo que si no se entra en la propuesta, al final se va a hacer pesadísima. No obstante, puede merecer la pena el riesgo.

Texto: Mariano González.
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lunes, 22 de diciembre de 2025

DMR cierra por vacaciones de Navidad 2025

Nos vamos después del aplazamiento del programa previsto el sábado por motivos técnicos. Es posible que regrese nuestra actividad algo después del final del periodo navideño. De momento, toca descansar. Desde "DMR" les deseamos feliz Navidad y un feliz año 2026. Que hoy la lotería, si juegan, sea generosa con ustedes.
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sábado, 20 de diciembre de 2025

Aplazamiento programa ABC "Up"

Por motivos técnicos derivados de la reestructuración de Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH), tenemos que aplazar el programa previsto para hoy sobre "Up" de ABC.


Confiamos llevarlo a cabo lo antes posible, pero en todo caso ya será después del periodo navideño. Lo sentimos y ya iremos informando. 
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viernes, 19 de diciembre de 2025

Temporada 17/ Programa 4: ABC y “Up” (1989)

Martin Fry y Mark White cerraban la década de los 80 musicalmente de la mano de un fenomenal disco, muy influenciado por el northern soul y con mucho ritmo en sus melodías. Un trabajo quizás no lo suficientemente valorado dentro de la trayectoria del grupo o, al menos, algo olvidado.

Por tanto, “Up” es un disco muy nuestro para reivindicar y recordar. Además, no pega nada mal para esta época del año. La cita será este sábado 20 de diciembre de 2025 a las 16.00h en el dial de Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH).

Será nuestro último programa de 2025, previo a nuestro parón navideño, por tanto, no falten a la cita.

Links de interés:
Emisión on-line RUAH: https://www.ruah.es/emision-online/
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viernes, 12 de diciembre de 2025

Lady Gaga - Mayhem (2025)

ANTECEDENTES E INTRODUCCION.
Si algo se puede decir de la carrera de Lady Gaga es que siempre consigue sorprender. Divas hay muchas en el mundo del pop, de hecho, pienso que el mercado está realmente saturado. Ahora bien, una artista tan completa como Gaga es difícil de encontrar, claramente inconformista, nos tiene acostumbrados a proyectos inesperados que van apareciendo entre los discos principales de estudio de la artista y que no siempre son del agrado de sus fans que preferirían discos de pop bailable que al final es el punto fuerte de la artista y lo que le ha proporcionado el éxito. 

Siempre que se trata el lanzamiento de un álbum de una estrella del nivel de Lady Gaga, uno se enfrenta a ponerlo en relación con sus etapas anteriores para intentar, de alguna manera, ponderarlo en su justa medida. En este caso Gaga viene de una etapa en la que ha diversificado notablemente su carrera consolidando una carrera como actriz, realizando discos de jazz y tocándolos en directo, aparte de otras actividades menores como dedicarse a publicitar cosméticos, lo cual le ha debido proporcionar sus buenos dividendos.

Podríamos dividir la carrera de Gaga en una primera fase completamente mainstream donde apenas tuvo competidores y en la que casi cada disco que sacaba era número uno. Sería la etapa del 2008-2011 que comprende los álbumes “The Fame” (2008), “The Fame Monster” (2009) y “Born This Way” (2011). Es digamos su etapa imperial donde tanto critica como público masivo estaba con ella.

Tras esta etapa llego “Artpop” (2013), álbum que, si bien no está a la altura de la producción anterior, no mereció ni mucho menos las tibias críticas que obtuvo ya que el disco incluía muy buenos temas pop, aunque la campaña de promoción fue un auténtico desastre. En todo caso fue un álbum que, a pesar de colocar más de dos millones de copias, que se dice pronto, acabó con el reinado de Gaga y produjo una gran crisis en la artista que la iba a llevar a reformular su propuesta.

El siguiente paso fue dejar a un lado la mayoría de sus ya habituales artificios y realizar un disco más maduro donde se reivindica como compositora e intenta huir de las performances escandalosas. Este disco sería “Joanne” (2016), donde nos muestra una nueva faceta con canciones mucho más desnudas y un sonido no tan sobreproducido como nos tenía acostumbrados. Una especie de nuevo comienzo que dejo bastante fríos a los fans que no terminaban de reconocer a esta nueva Gaga. Podemos ver, en parte, el proceso de creación de este álbum gracias al documental de Netflix “Five Foot Two”, solo apto para muy fans de la diva por lo tremendamente sentimentaloide y victimista de semejante artefacto promocional.

Su último álbum de estudio antes de este “Mayhem” fue como todos sabemos el muy reivindicable “Chromatica” (2020), donde en plena pandemia, vuelve la Gaga que todos sus fans estaban esperando. Un disco con grandes temas para la pista de baile, colaboraciones de lujo (Ariana Grande, Elton John, Blackpink) y una clara puesta en valor de eurodance de los 90, un disco muy fresco con el que sus fans se reconcilian con la artista, era justo lo que le pedían a Gaga y esta se lo dio, de una forma más simple y desenfadada que en los primeros discos pero totalmente efectiva.

5 años han pasado desde “Chromatica” pero desde luego Gaga no se ha quedado quieta, numerosas apariciones en películas y sus correspondientes bandas sonoras (“La Casa Gucci”, “Top Gun”, “Joker Follie À Deux”), series para Tv, etc.

En agosto de 2024 realizó un sonado dueto con Bruno Mars en el tema “Die with a smile” que superó cualquier expectativa posible y se ha convertido en uno de los mayores éxitos en su carrera. Con todo, esta colaboración era algo puntual y no parecía anticipar ningún nuevo álbum. De hecho, tuvimos que esperar hasta marzo de este año para tener entre nuestras manos este Mayhem que pasamos seguidamente a analizar.

ANÁLISIS DEL DISCO.
1. “Disease”: Realmente es el primer single del álbum y en mi opinión el tema más contundente del mismo. Es aquí donde más se notan las influencias góticas y de rock oscuro, y esa gran influencia que han sido NIN a la hora de componer temas como este. Sin duda, también es el tema más caótico del disco donde Gaga recita las estrofas y una segunda voz bastante macabra la dobla llegando a un estribillo sublime, donde podemos constatar que Germanotta no ha perdido ni un ápice de sus cualidades vocales. El sonido es en parte de rock duro, pero muy electrónico, muy pasado por secuenciador. Tiene algo de los temas rock de “Born This Way”, pero creo que en “Disease” ha llevado parte de este sonido al extremo, de manera que suena mucho más desafiante y agresiva que cualquier tema de ese álbum. Las capas y distorsiones que posee la canción también han contribuido a ese sonido más duro, todo un acierto. Los detalles de los coros o autocoros en el tema es otro de los puntos fuertes de Gaga que sabe muy bien cómo crear ciertas atmosferas aprovechando estos recursos. Ya lo hizo en temas como “Bloody Mary” o “Paper gangsta” con éxito y aquí vuelve a acertar. “Disease”, con una letra bastante simple pero muy efectiva ya que posiciona muy hábilmente las frases repetidas, es un tema que trata de manera bastante obsesiva sobre convertirse en el antídoto, a través del amor, para superar los problemas de salud mental o de otra índole; un tema, el de la salud mental en el que Lady Gaga siempre ha estado muy implicada. Si musicalmente es todo un triunfo, el acompañamiento visual no es para menos con un video ciertamente perturbador, valiente y para bastante gente hasta desagradable. El clip intenta transcribir a partir de los personajes interpretados por Gaga, ese ambiente de enfermedad mental y desesperación, también el deseo de escapar de los propios pensamientos que, a veces, nos atormentan. Nuevamente Gaga arriesga con una presentación totalmente inesperada en ella y que quizás haya tenido que ver en la discreta acogida del single que no ha conseguido grandes logros salvo en el Reino Unido donde llego al número 7. En cualquier caso, un auténtico temazo que ya forma parte de lo mejor del repertorio de la diva.

2. “Abracadabra”: Después de la contundencia de “Disease”, Gaga nos saca ya toda la artillería y llega el tema más comercial del álbum, Gaga mantiene la contundencia de “Disease”, pero en este caso quiere hacernos bailar sin contemplaciones y los elementos house están muy claros. Además hay otros elementos que podríamos calificar de electro dark, nuevamente la influencia de NIN está presente además de Siouxsie and the Banshees, ya que la melodía de “Abracadabra” incorpora elementos del tema “Spellbound” (1981) de la banda británica. “Abracadabra” ha sido comparada con temas como “Bad romance” o “Poker face” ya que incorpora ese recurso vocal de repetir las silabas una por una de la palabra principal creando una especie de melodía, aquí lo hace mientras una línea de sintetizador bastante caótica nos lleva a la siguiente fase de la canción. “Abracadabra” es una celebración de la vida, del recurso del baile como metáfora de superación de las dificultades, un tema tremendamente adictivo que tiene el marchamo del éxito desde la primera escucha, y así ha sido. Gracias al éxito incontestable de “Abracadabra”, el álbum se ha visto propulsado a tener un resultado realmente bueno a nivel de ventas. Nuevamente el acompañamiento visual ha sido definitivo y esta vez creo que ha contribuido positivamente a la buena recepción de esta canción. Se plantea una especie de batalla entre dos cuerpos de baile cada uno capitaneado por una versión de Lady Gaga, una más amable vestida de blanco y otra mucho más siniestra, la famosa mujer de rojo que representa los impedimentos para conseguir nuestros objetivos. De nuevo otro trallazo absoluto y después de tanta intensidad nos adentramos en una nueva fase del disco.

3. “Garden of eden”: Aquí empieza una nueva parte del disco, mucho más sutil y menos contundente que el comienzo que hemos tenido, aunque los elementos de electro rock siguen presentes. Aquí se trata de un tema que reposa en una base electro aderezada con unos toques de guitarra en la que se nos describe una especie de ligoteo en una fiesta. La verdad es que no se parece a nada anterior de la discografía de Gaga, salvando muchísimo las distancias puede que tenga algún toque de “Manicure” tema del injustamente valorado “ArtPop” pero “Garden of eden” es mucho más experimental como se puede apreciar en la parte final con esos sintetizadores más oscuros.

4. “Perfect celebrity”: Parece que el sonido y estética gótica empiezan a desvanecerse a partir de este tema que tiene muchas influencias del sonido pop de los ochenta, algo que Gaga nunca ha negado, pero que aparecen aquí combinadas con potentes guitarras para dar forma a toda una crítica a la cultura de las celebrities y me da la sensación que concretamente al grupo de las divas que tan habitualmente son amadas hasta la exageración para después terminar odiadas por su mismo público o el de otras divas. Gaga pareciera reírse de su personaje en esta canción que a pesar de ser bastante comercial tiene en su letra cierto sentimiento de autoflagelación.

5. “Vanish into you”: Suena mucho como posible tercer single del álbum, pero ya veremos si al final esto es así. Últimamente Gaga solo suele poner la carne en el asador con los dos primeros sencillos. Melódicamente es inapelable, una melodía pop que atrapa desde el primer momento y donde no hay descanso. Ya de entrada tenemos la voz de Gaga que se muestra más poderosa que nunca, en un tema donde Gaga nos habla de una conexión tan fuerte con la persona amada que podrías desvanecerte en ella, una visión totalmente poética además de romántica.

6. “Killah”: Se trata de una colaboración con el músico francés Gesaffelstein, un dj y compositor que ha trabajado para Kanye West, Daft Punk, The Weeknd o Jean Michel Jarre por solo citar unos pocos. Junto a Gaga construyen un tema de puro electro-funk que parece una mezcla entre el “Fame” de Bowie, pero que también suena mucho a Prince. Uno de los aspectos de este “Mayhem” es que las influencias están más claras que nunca y que Gaga no tiene ningún reparo en mostrarlas. En cualquier caso una canción muy disfrutable.

7. “Zombieboy”: Se trata de un tributo a Rick Genest, el llamado “Zombieboy”, un conocido modelo famoso por llevar todo su cuerpo tatuado, desgraciadamente fallecido en 2018. La canción tiene un marcado estilo años 80 que puede recordar a la Madonna de esos años, incluso las guitarras son tremendamente ochenteras. En todo caso se trata de toda una celebración, una canción positiva y divertida, que es el mejor homenaje que Gaga podía hacer a su amigo.
8. “LoveDrug”: Como su título indica es una especie de comentario sobre el poder del amor como adicción para bien y para mal. En realidad, es un tema muy pegadizo donde encontramos influencias rock y dance mezcladas de forma muy hábil creando un tema que puede recordar a algunos del álbum “Born This Way”. En todo caso una canción bailable que nos muestra una Gaga capaz de reciclar de manera inteligente etapas anteriores de su carrera.

9. “How bad do U want me”: Escuchando la melodía de esta canción es inevitable que nos venga a la cabeza el “Only you” de Yazoo, no se trata de un sampleo, más bien es una reinterpretación en plan homenaje que la verdad funciona muy bien, aunque el estribillo va completamente por otro lado lo cual le da un contraste a la canción muy interesante. El título de la canción hace referencia a la imagen de chica mala que proyecta Lady Gaga ante los medios y la persona real que se esconde detrás, de alguna manera es de esas canciones que es una especie de dialogo con su público.

10. “Don't call tonight”: Este tema nos muestra un sonido bastante ochentero pero combinado con sonidos más actuales y unas muy oportunas guitarras rítmicas a lo chic. Todo esto unido a la potente voz de Gaga nos deja un tema que podría ser un single perfectamente. A nivel de letra Gaga juega con el desencanto para finalmente superarlo y conseguir cierto empoderamiento.

11. “Shadow of a man”: Muy conectada con la canción anterior en cuanto a sonido ya que los sonidos de los 80 ahí siguen, más presentes incluso, con un pequeño toque de ese caniche metal ochentero. También sigue el tema del empoderamiento ya que claramente Gaga no quiere estar bajo la sombra de un hombre que es algo que siempre declaró a lo largo de su carrera. Sin duda otra canción que podría ser otro single.

12. “The beast”: Gaga ha dejado los temas más lentos o medios tiempos para la parte final del disco. En esta balada el piano es protagonista y Gaga suena realmente emotiva. Trata, en mi opinión, sobre el hecho de irse transformando poco a poco en una relación, algo que a veces no es nada agradable pues te obliga a aceptar tus defectos y en definitiva tu propia naturaleza.

13. “Blade of grass: Seguimos con otra balada que nos va mostrando el camino hacia el final del disco. Aquí destaca sobre todo el piano que esta omnipresente en toda la canción, así como algunos toques de guitarra acústica. Nos encontramos ante una canción emocionante sobre el hecho de pasarse la mayor parte de la existencia sola para finalmente encontrar a la persona con la que vas a compartir tu vida. La voz de Gaga suena casi rota sobre todo en un estribillo bastante épico al que se van añadiendo diferentes elementos haciendo que el tema suene muy cinematográfico.

14. “Die with a smile”: El tema sin duda más criticable del disco, se trata de una balada muy comercial que tiene el aliciente de contar con Bruno Mars, que ya de por si es una baza para el éxito. El tema es azucarado a mas no poder, pero también hay que decir que es muy efectivo. Eso sí, no encaja ni a tiros con el resto de temas del disco y eso que Gaga se ha cuidado de posicionar los temas más lentos al final, pero ni aun así. Se nota claramente que nunca formó parte del proyecto, pero el asombroso éxito mundial que consiguió ha hecho inevitable su inclusión para poder impulsar las ventas del álbum, pero más bien lo podríamos considerar un bonus track.

RESULTADO, CONCLUSIONES Y REFLEXIONES.
“Mayhem” es un disco magnifico de una variedad muy rica, desde sonidos electro goth a pop ochentero pasando por glam o techno. En cuanto a producción está bastante compensado, incluso es una producción elegante por momentos y no peca de esa sobreproducción muy característica de varios de sus discos y que restaba puntos al resultado final.

Aunque la estética de esta etapa de Gaga es claramente gótica, esto no es reflejo del álbum. Sí es cierto que “Mayhem” hasta cierto punto hace honor a su nombre y existe ese desorden, pero siempre en el buen sentido. Lo que hay es una serie de registros diferentes que nos hacen remarcar la versatilidad de la artista, pero todo está perfectamente encajado en el disco salvo el comentado “Die with a smile” que está metido con doble calzador.

Tanto critica como publico han acogido este álbum con verdadero entusiasmo y claramente la artista se encuentra en uno de sus mejores momentos, donde puede literalmente hacer lo que le dé la gana. “Mayhem” ha sido número 1 en 23 países en el momento de escribir este artículo. Ya “Chromatica” sería muy bien recibido y nos devolvería una Gaga con ganas de hacernos bailar y que echábamos bastante de menos. En este sentido “Mayhem” no es un álbum continuista, sino que aparece como una nueva era en la carrera de la diva y sin duda es uno de sus mejores discos.

La buena acogida del álbum ha propiciado una gira mundial donde todo el papel está vendido, una absoluta barbaridad que pone de manifiesto la enorme demanda que tienen los shows de Gaga y el excelente momento de popularidad que está viviendo en esta nueva fase que la tendrá bastante tiempo ocupada. Y después, ¿quién sabe? Gaga, afortunadamente, es imprevisible y nos podrá dar más de una sorpresa, ya sea musical o de otra índole.

Texto: Alfredo Morales.
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sábado, 6 de diciembre de 2025

Programa Simple Minds "Sister Feelings Call" (Temporada 17/ Programa 2)

Teníamos una cuenta pendiente con este disco de Simple Minds después de haber hecho programa hacía algunas temporadas a su hermano "Sons And Fascination". Cumplimos la deuda el pasado sábado 22 de noviembre de 2025 a las 16.00h en el dial de Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH).

Fuimos Mariano González y Víctor Prats los que debatimos sobre este interesante ítem de los escoceses, lanzado allá por 1981, curiosiamente el año de nacimiento de los 2.

Por si no pudieron escuchar el directo en su momento, les dejamos el link a su alojamiento en Ivoox para su libre descarga e incluso les insertamos el reproductor aquí mismo para su escucha directa: https://www.ivoox.com/dmr-17-2-simple-minds-sister-feelings-call-audios-mp3_rf_163856228_1.html
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viernes, 5 de diciembre de 2025

Temporada 17/ Programa 3: The Cure y "Songs Of A Lost World" (2024)

Después de haber hecho ya hace un tiempo su correspondiente post, es hora de afrontar la ambiciosa tarea de dedicar un programa de radio en formato coloquio al último disco de The Cure. Remarco lo de "ambiciosa tarea", ya que "Songs Of A Lost World" es un disco mayúsculo y que ennoblece la trayectoria de la banda liderada por Robert Smith.

Esperamos que el programa sea de su interés y nos acompañen en el dial de Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH) este sábado 6 de diciembre de 2025 a las 16.00h.

Links de interés:
Emisión on-line RUAH: https://www.ruah.es/emision-online/
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viernes, 28 de noviembre de 2025

Concierto Katy Perry. Madrid (11-11-2025)

Es cierto que la fiebre que tuve con Katy Perry y el enganche a lo pegadizo de las melodías y estribillos de sus canciones había remitido hacía más de una década, pero viendo que se presentaba la ocasión, era buen momento para volver a prestar atención a la artista y así tachar de la lista de conciertos pendientes otro ítem. Conseguí entradas sin mayor problema, más allá de estar en la web registrado 2 horas y pico antes de que se pudieran comprar, y me aventuré a cogerlas en pie de pista, lugar al que hacía mucho tiempo que no iba, al menos en el Palacio de los Deportes.
Ya desde septiembre me fui poniendo al día con los discos a los que, más allá de alguna canción suelta, no había prestado atención (“Witness”, “Smile” y el último “143”) e incluso unos pocos días antes del concierto Katy lanzó un nuevo single titulado “Bandaids”, una canción muy buena y con un videoclip cuanto menos llamativo.
Llegamos al recinto sobre las 19.30h y accedimos, situándonos cerca del escenario canónico, en una 6ª fila más o menos, con cierto miedo de si el público de Katy sería de los histéricos e hiperventilados; resultó que no, el ambiente fue festivo y distendido, con mucha gente en la franja de edad de la cantante (en torno a los 40) e incluso algo más mayores, en muchos casos acompañados de sus hijos adolescentes, con lo que no sufrimos apreturas, ni empujones. Lo que sí me resultó llamativo es lo que corea el público de Perry sus canciones, escuchándose más a las masas que a la propia cantante en muchos estribillos de canciones.
Hicimos bien en entrar pronto al recinto, porque la artista invitada, Becky Hill, comenzó a las 19.45h su show, cosa que pensábamos sería a las 20.00h. Becky estuvo en torno a 35 minutos sobre el escenario, ella solita, con toda la música grabada, cantando varias de sus canciones, las cuales no desentonaban con el estilo de Perry, si bien algo más electrónicas y dance que las del plato principal de la noche. Becky cantó varios de sus temas en lo alto de una tarima rectangular en mitad del escenario, aunque también utilizó parte de la pasarela que en forma de signo de infinito se extendía por toda la pista del recinto.
Y Katy Perry no se hizo mucho de esperar. De hecho, arrancó el show antes de la hora fijada, lo que nunca he visto. A las 20.53h se apagaban las luces y comenzaba el viaje. Katy ya apareció en escena en la parte central de la pasarela, arrancando con “Artificial”. Ya en el 2º capítulo el público terminó de ponerse patas arribas con una acelerada interpretación de “Chained to the rythm”. En este sector inicial también apareció el medio tiempo de “Smile” que es “Teary eyes” y se remató el primer bloque con el trallazo de “Dark horse”, sin duda uno de los temas más exitosos del “Prism” de 2013 y de la discografía de Katy en general, pero que curiosamente a mí nunca me ha hecho demasiada gracia.
Reconozco que el bloque 2 del show, titulado “Woman’s World”, como uno de los singles principales de “143”, es la parte que quizás más me gustó del concierto. Y es que además de la canción que concede el título a este bloque, con la que arrancó el mismo, se incluyeron en este bloque varios de mis temas favoritos de Katy, la mayoría de “Teenage Dream”, mi lp predilecto de la artista. Aparecieron estructuras metálicas de barras, con una estatua que sostenía un globo y lo malo, para nosotros, es que el bloque se desarrolló en la parte central de la pasarela e incluso el desfile fue por el círculo alejado. Criticable, no solo aquí, sino que también lo he leído en otras crónicas, es que por ejemplo “California girls” sonara en versión muy reducida, de apenas un minuto y medio. “Teenage dream”, la canción título, sonó algo más larga, pero tampoco en su metraje standard.
Más completa sonó “Hot ‘n’ cold”, pero “Last friday night (T.G.I.F.)” sonó también muy corta, al igual que el guiño a “Peacock”. Se remató el bloque con acierto con otro tema de “One Of The Boys”, en este caso quizás el primer gran éxito internacional de Katy Perry, “I kissed a girl”.
En el siguiente bloque vimos a Katy volar por el Palacio de los Deportes bien amarrada con un arnés, interpretando “Nirvana” (a la par título de esta parte) y “Crush”. Aquí hubo espacio para otro single de “143”, la controvertida pero a la larga pegadiza “I’m his, he’s mine” y la muy notable “Wide awake”, uno de los singles más elegantes de toda la trayectoria de la cantante.
Dentro de la estética de videojuego, mostrada sobre todo sobre el telón de fondo confeccionado a base de muchas pantallas de distinto tamaño, en el siguiente bloque se mostraba como una ruleta en la que se seleccionaba un disco u otro de la trayectoria de Katy Perry. Y efectivamente en este bloque de escoger tu propia aventura, algo así se hizo, aunque Katy decidió en un momento cambiar la elección de la canción a interpretar en detrimento de “Unconditionally”. En este sector fue cuando Katy escogió a un puñado de seguidores de entre el público para que la acompañaran en el escenario. Estuvo un buen rato con ellos hablando, compartiendo porciones de pizza e invitándoles finalmente a hacer bases con maracas mientras ella entonaba “The one that got away”.
Quizás el bloque más potente del show fue el que protagonizaron temas como “E.T.”, que no me la esperaba, con Katy luchando con una especie de espada láser, encadenando la misma con la rotunda “Part of me”. Dejando de lado sus looks y vestidos más atrevidos, Katy se puso el vestuario random del videoclip recién salido del horno “Bandaids” para interpretar la misma, con este pantalón vaquero, camiseta blanca y deportivas.
Duraría poco, solamente esa canción, para nuevamente ponerse sus mejores galas y afrontar el bloque final en el que sobre el telón de fondo Katy finalmente se pasaba el videojuego, llenando todo de mariposas, como las del confeti que impregnó la zona delantera de la pista.
En el último sector se tocó, montada en una mariposa voladora que le acercó al público de graderío “Roar”, y también se metió una acelerada y mejor versión de “Daisies”. Remató Katy Perry el show con el trallazo que da nombre a la gira “Lifetimes”, con ese videoclip tan veraniego en Ibiza y Formentera (que le costó creo una multa por no pedir permiso para grabar en una zona protegida) y cerrar con la lógica “Firework”; ahí no hubo mucha sorpresa.
En total 2 horas y 15 minutos de espectáculo llamativo y notable. Vayamos con nuestras personales conclusiones. En lo negativo, lo principal es que ciertas canciones aparezcan en versión reducida y encadenadas con otras. Quizás sea el signo de los tiempos, pero creo que es hacer un menosprecio a temas tan grandes como “California girls”, que se merecen una mayor atención. Lo de que se use el playback como apoyo notable a las cantantes es algo extendido ya desde hace muchos años y que es común a muchas divas internacionales del nivel de Katy Perry; a favor de Katy he de decir que me pareció que cantó más en primer plano ella que otras artistas de su nivel y calado, que utilizan el micrófono para no parar de lanzar soflamas y otras cosas en lugar de dedicarse a entonar su voz. Es el signo de los tiempos, por eso a estos eventos casi les podemos llamar más espectáculo que concierto.
Y en lo positivo, mucho más. La extensión del show: siempre está bien y es un detalle que la duración sobrepase las 2 horas. La puesta en escena: buenas coreografías, un hilo narrativo curioso sobre el telón de fondo con la historia propuesta y un vestuario que a Katy le iba como anillo al dedo. En general, que no en este caso para nosotros, también creo que es muy positiva la distribución del escenario y pasarelas para democratizar la visión en primer plano de la artista para todos los asistentes; de hecho, con las interpretaciones aéreas, Katy se acercó también bastante a los asistentes de graderío. Lo dicho, aunque a nosotros, por nuestra situación, nos hubiera venido mejor una puesta en escena más canónica sobre el escenario principal, creo que es mejor para todos lo propuesto por Katy.
Katy Perry está fabulosa físicamente. No ocultó su edad, sino más bien orgullosa dijo que tenía 41 años y muy bien llevados. Está plenamente en forma. Se acompañó de un nutrido cuerpo de baile y en lo musical llevó una formación clásica de un bajista, un batería, una guitarrista y una teclista, si bien gran parte de la música va pinchada.
Fue un espectáculo que mereció mucho la pena. No sé si tendré la ocasión de volver a ver a Katy Perry en persona, ya que desde la última vez que vino a Madrid en concierto propio fue en junio de 2009 (hay prevista una actuación suya en un festival en Rivas para julio de este próximo verano, pero yo soy más de conciertos propios en lugar de festivales) y también pillar entradas para este tipo de artistas resulta bastante complicado, pero en caso de que no sea posible, me quedará un buen recuerdo, muy visual, de todo el show que Katy ofreció en Madrid dentro de este Lifetimes Tour. De este espectro de divas internacionales del nuevo milenio, tras haber visto a Dua Lipa y a Katy Perry, me sigue faltando quizás mi favorita, Lady Gaga. A ver si algún día regresa a Madrid, ya que lleva un tiempo parecido al de Katy sin venir en gira propia por aquí. A falta de Stefani Joanne, buena es Katheryn Elizabeth.
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sábado, 22 de noviembre de 2025

Programa Miguel Bosé "Bandido" (Temporada 17/ Programa 1)

Tras 2 aplazamientos, por desafortunados motivos personales inherentes a uno de nuestros colaboradores, el pasado sábado 8 de noviembre de 2025 empezamos finalmente nuestra 17ª temporada de radio en el dial de Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH).

Empezamos una nueva temporada de la mano de un disco mítico como es el "Bandido" de Miguel Bosé. Con este disco, Bosé abrió una nueva etapa en su trayectoria musical, además de lograr un éxito masivo gracias a los singles de relumbrón de la obra.

Si no pudieron escuchar el directo a las 16.00h del día indicado (no hubo redifusiones en RUAH por problemas técnicos de nuestra emisión on-line), aquí les insertamos el reproductor y les dejamos enlace a su alojamiento en Ivoox para que puedan escuchar lo que José Antonio Sánchez, Mariano González y Víctor Prats comentamos sobre Bosé y sobre este álbum en particular de su discografía: https://www.ivoox.com/dmr-17-1-miguel-bose-bandido-1984-audios-mp3_rf_163090301_1.html
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viernes, 21 de noviembre de 2025

Temporada 17/ Programa 2: Simple Minds y “Sister Feelings Call” (1981)

Hace ya unas temporadas que hicimos un programa dedicado a “Sons And Fascination” de Simple Minds y quedaba pendiente hacer un programa sobre este 2º lp derivado de las mismas sesiones de grabación, titulado “Sister Feelings Call” del mismo año 1981.

Es un retorno a analizar la época más experimental y quizás interesante de los escoceses, con lo que nos espera un programa bastante llamativo. La cita será este próximo sábado 22 de noviembre de 2025 a las 16.00h en el dial de Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH). No se lo pierdan.

Links de interés:
Emisión on-line RUAH: https://www.ruah.es/emision-online/
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viernes, 14 de noviembre de 2025

Concierto Miqui Puig. Madrid (07-11-2025)

La distancia geográfica no era tanta, pero sí la distancia temporal. Desde que acudimos en la primavera de 2017 a la sala Costello a ver la presentación del notable lp “Escuela De Capataces”, no habíamos tenido ocasión de volver a Miqui Puig en el escenario. Nos hicimos eco de la fecha fijada para este pasado viernes 7 de noviembre de 2025 ya hacía un tiempo, pero fue en la semana previa cuando fuimos cogiendo impulso y generándonos muchas ganas de ver la propuesta que Miqui estaba explicando en algunos medios.
El concierto estaba previsto para que se hubiera llevado a cabo en la sala Changó, pero pocos días antes se cambió el recinto a favor de la sala Upper del Teatro Magno, un sitio que no conocíamos y que considero se ajustó perfectamente a la propuesta para la ocasión.
El concierto estaba planteado como una sesión sin pausa. Es una fusión entre 2 de las facetas artísticas principales de Puig, la de cantante y músico con la de dj. Miqui se presentó puntualmente a las 21.00h sobre el escenario acompañado de 2 músicos y arrancó hora y media de música, lleno de himnos de la trayectoria de Miqui Puig y Los Sencillos, tal y como rezaba la promoción del evento.
Se empezó con fuerza con la contundencia de temas como “Raros” y situando también en esos primeros instantes la acertada “Los Módena”. En esos primeros compases, para empezar a buena velocidad, se seleccionó también “Todo va bien (de momento)” de Los Sencillos. Realmente no fue un inicio, sino una línea a seguir durante todos los minutos de actuación. No hubo espacio para baladas, momentos íntimos o incluso medios tiempos. Todo se expuso en alto nivel de potencia, bases y ritmo.
No tardó mucho en aparecer “Bonito es”, que sonó rápida y briosa. Con todo, fue de las canciones que tuvo vuelta en el tramo final, algo como sucedió con “Vos trobava a faltar”, que apareció levemente en los primeros segundos del concierto y que fue a su vez de las encargadas en poner el broche a los 90 minutos de partido de presión alta junto a la efectiva y muy apropiada “Viva acid house”.
Siguiendo comentando el tramo inicial, muy al principio apareció Jeanette sobre la pantalla de fondo, lo cual nos avisaba que venía ni más ni menos que un clásico de la talla de “La puta canción de amor en la que el chico gana” de aquel maravilloso debut en solitario “Casualidades”. Muy importante es otro himno de los últimos tiempos (aunque ya haya pasado un tiempo desde que se editó “Escuela De Capataces”) como es “El chico que gritaba acid”; su “no hay futuro, no queda hielo” es verso relevante de la discografía de Puig y bien reflejado quedó en la noche, además expuesto en la pantalla de fondo.
Hay que destacar muy en positivo la pantalla de fondo, las cuales se aprovecharon muy bien con proyecciones de cine clásico, muchas del género musical de baile, que acompañaban bien la puesta en escena de las canciones; en este apartado, me gustó mucho cuando pusieron una escena de la soberbia “Network” de Sydney Lumet. Miqui Puig es un tipo con un conocimiento cultural brutal, no solo en el sector de la música, y las proyecciones escogidas pusieron de manifiesto lo dicho.
Muy curioso fue descubrir una versión en italiano del “Eyes without a face” (“Occhi su di me”) de Billy Idol. Arriba les hemos insertado el momento. Otra versión fue el “No estaría mal” de The Free Fall Band, grupo al que Miqui hizo discurso en su defensa y valía en la introducción. Cerrando de comentar el apartado de versiones, tampoco faltó el “Se fuerza la máquina” de Gato Pérez, muy querida por los seguidores de Los Sencillos.
Hubo, ya avanzada la actuación, un combo muy efectivo que destacó dentro del aluvión de potencia (ahí es nada) que fue encadenar “Drama” y “Doctor amor”. En lo personal me gustó mucho que apareciera por ahí, aunque no en versión larga, “Phutbol”; quedó bordada con mi querido Maradona en la pantalla de fondo, calentando antes de un partido en los tiempos del Nápoles.
En el tramo final sumaron también lo suyo que estuvieran presentes “El sirviente” y “Totalmente a favor”, la cual no me esperaba tanto que fuera de la partida. Al acabar el concierto me compré el libro “Yo No Quería Ser Miqui Puig”, con las memorias musicales de Miqui, el cual amablemente me dedicó a mi familia, aprovechando para saludarnos después de tanto tiempo.
Fue una gran noche para Miqui Puig, llevando a cabo esta particular rave, como alguna asistente calificó al espectáculo cuando saludaba a Miqui al terminar el show. Buena respuesta por parte del público, tanto en asistencia como en actitud. Le confesé a Miqui que este show fue uno de los más intensos que he vivido y he asistido ya a unos cuantos conciertos a estas alturas de mi vida. Me dio la sensación de que Miqui y sus músicos tuvieron que terminar agotados, como también lo terminamos los asistentes, aunque muy satisfechos del espectáculo y repertorio vivido.
Espero que no pase tanto tiempo hasta que tenga una nueva ocasión de volver a ver a Miqui Puig en directo. A buen seguro la propuesta que nos traiga será novedosa con respecto a las ocasiones previas que he tenido con Miqui. Miqui es una persona inquieta, nada acomodaticia y eso es algo que se nota y muy de agradecer para los que gustamos de seguir su trayectoria y acudir, cuando la vida nos lo permite, a verle sobre un escenario. Hasta la próxima sr. Puig. Terminamos agradeciendo a Pilar González y Gloria González de G-News que contaran con “DMR” para poder informarles de este concierto.
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viernes, 7 de noviembre de 2025

Realización programa Miguel Bosé “Bandido”

Ahora sí. Este sábado 8 de noviembre de 2025 arrancará nuestra 17ª temporada. Será a las 16.00h en el dial de Radio Universitaria de Alcalá de Henares (RUAH). Esperamos que el programa sea de su agrado y no falten a la cita, la cual ha tenido que ser aplazada en 2 ocasiones por motivos personales.
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